Actualmente existen dos modalidades al momento de tributar, ya sea por módulos o estimación directa. Ahora bien, su elección no es tan simple puesto que es necesario evaluar desde un punto de vista fiscal cuán factible será el proceso con el negocio, en este artículo explicaremos los beneficios e inconvenientes de cada modalidad.

¿Cuándo aplica tributar por estimación directa?

Es un sistema ajustado a la facturación real del autónomo en ejercicio, es decir, que paga sus impuestos según los rendimientos alcanzados en el transcurso del año. Cabe destacar que esto se realiza, siempre y cuando las ganancias sean positivas, por lo tanto, conforme a cada mes el pago del impuesto variará.

Siendo así, resulta ser un método más cercano a la realidad de los autónomos, por lo que cualquiera de ellos puede elegir tributar en este sistema. En cierta forma deja a un lado consideraciones objetivas, las cuales si son evaluadas para el sistema de módulos.

En esta modalidad, es imprescindible llevar un balance financiero meticuloso, puesto que pagaras en función del rendimiento neto obtenido. Asimismo, servirá de ayuda el uso de algún software contable o de facturación para simplificar el proceso.

Sin embargo, le resultara mucho más efectivo al negocio la asesoría fiscal, por lo cual, si no sabes mucho al respecto, estas son las 10 razones por las que necesitas un asesor fiscal en tu empresa son más que suficientes para sacarte de dudas.

Para establecer la ganancia neta del ejercicio fiscal, es necesario precisar el volumen total de ingresos, para luego sustraer los gastos deducibles. De este modo, consigues la base sobre la cual se aplicará la alícuota tributaria oportuna; en el caso que declares perdidas, no pagas nada.

Estimación directa normal

Se trata de un régimen destinado a todo empresario y/o profesional que se encuentre aislado de una estimación directa simplificada o estimación objetiva. Básicamente, se aplicará siempre que:

  • En el pasado año, el importe neto de las actividades realizadas supere los 600.000 €.
  • En caso de haber renunciado a la estimación directa en la modalidad simplificada, deberá mantenerse en la modalidad normal al menos por 3 años.

¿Cómo calcular el rendimiento neto?

Para realizar dicha operación, es acertado revisar la normativa del Impuesto sobre Sociedades. Sin embargo, no deja de ser un cálculo sencillo por la diferencia entre ingresos y gastos, tomando en cuenta lo siguiente:

  • Se entenderá como ingresos al total íntegro de las ganancias emanadas por las ventas, así como prestación de los servicios que forman el objetivo de la actividad comercial.
  • Se entenderán como gastos a los costes producidos durante la actividad comercial, los cuales deben ser deducibles, argumentados y registrados de forma contable.
  • Entre los gastos se pueden deducir las provisiones, debido a la insolvencia de tráfico o simplemente optar por una deducción del 1%. También, están las amortizaciones que se cuentan en la suma correspondiente a la depreciación efectiva de los diferentes elementos en ejercicio.
  • En caso que el rendimiento neto sea irregular, este podrá disminuir y si se cumplen los parámetros previstos igualmente por la reducción del ejercicio de las actividades económicas establecidas.

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¿Cuáles son las obligaciones contables y registrales?

Los empresarios y/o profesionales que pertenezcan al Régimen de Estimación Directa Normal deberán:

  • Llevar un balance financiero ajustado al Código de Comercio y al Plan General de Contabilidad, con respecto a aquellas actividades empresariales.
  • Llevar de forma obligatoria libros de ingresos, gastos, bienes de inversión, etc., con respecto a aquellas actividades profesionales.

Por otra parte, los autónomos deberán realizar alrededor de cuatro pagos divididos en un trimestre a cuenta del IRPF en los próximos plazos:

  • Desde el 1 al 20 de abril será el primer trimestre.
  • Desde el 1 al 20 de julio será el segundo trimestre.
  • Desde el 1 al 20 de octubre será el tercero trimestre.
  • Desde el 1 al 30 de enero del siguiente año será el cuarto trimestre.

Estimación directa simplificada

El presente régimen está destinado a todo empresario y/o profesional en las siguientes condiciones:

  • En el año anterior, el importe neto correspondiente a las actividades realizadas no supere los 600.000 €.
  • Ninguna de las actividades ejercidas por el autónomo se encuentre en estimación por módulos, así como en la modalidad normal.
  • El autónomo no debe haber renunciado.

¿Cómo calcular el rendimiento neto?

módulos o estimación directa

Para realizar el cálculo, se mantendrá el mismo patrón de la modalidad normal. Sin embargo, aquí toman especial atención los gastos con algunas particularidades para denominarse deducibles:

  • Estar sujetos exclusivamente a la actividad económica ejercida por el autónomo.
  • Estar justificados por medio de facturas, tickets o recibos.
  • Estar registrados en los respectivos libros de gastos e inversiones del negocio.
  • Al igual que en la modalidad normal, si el rendimiento neto es irregular podrá disminuir.

¿Cuáles son las obligaciones contables y registrales?

  • Llevar libros para registrar las ventas e ingresos, inversiones y gastos relacionados con la actividad empresarial.
  • Además, se incluye un libro para el registro de provisión de fondos y suplidos, de acuerdo a las actividades profesionales.

En esta ocasión realizan el pago del impuesto cada tres meses, tomando el mismo modelo de la estimación directa normal. Además, cabe destacar que para ambas modalidades si en uno de los pagos no proporciona la cantidad correspondiente, deberá mostrarse como declaración negativa.

¿Cuándo aplica tributar por módulos?

También conocido como estimación objetiva, se trata de un sistema para la cancelación de impuestos que toma en consideración varios elementos del negocio. Asimismo, se considera complicado de optar puesto que mensualmente el autónomo deberá pagar una misma cantidad, independiente de las ganancias o pérdidas obtenidas de la actividad ejercida.

La cantidad de la alícuota tributaria incrementará en función de cuán grande sea el local o el número de empleados que allí se desempeñen. De tal manera, se describe como un régimen riguroso que no considera ni adapta a las situaciones declives de un negocio.

Por lo tanto, si no has obtenido beneficios la cuota a cancelar se seguirá mantenido, a no ser que recibas beneficios similares e incluso superiores con los cuales puedas cubrir el impuesto.

Sin embargo, no todos los autónomos son aceptados para dicha modalidad de cobro, ya que existen requisitos y límites cuantitativos estipulados en la Ley 26/2014 que no permiten al autónomo elegir entre módulos o estimación directa, sino que lo obligan a tributar directamente al último método.

Requisitos para tributar por módulos

  • Las actividades ejercidas deben estar incluidas en la Orden del Ministro de Economía y Hacienda que desarrolla el régimen.
  • En el año previo, el volumen de rendimientos no supere los 450.000 € para actividades económicas, así como los 300.000 € para actividades agrícolas y ganaderas.
  • En el año anterior, el volumen de compras en bienes y servicios no supere los 300.000 € anuales (excluyendo las inversiones).
  • En el año anterior, si los rendimientos sobrepasaron el 225.000 € anuales o 50.000 € anuales no podrán continuar en esta modalidad. Por supuesto, siempre que más del 50 % de sus ingresos procedan de empresas.
  • No haber renunciado al régimen simplificado del IVA, asimismo, a esta modalidad.

¿Cómo calcular el rendimiento neto?

En términos generales el cálculo se basa en multiplicar los importes fijados para los módulos por el número de unidades empleadas del mismo. Esto según lo predispuesto en la Orden que desarrolla este sistema.

Cuando se trate de actividades agrícolas, ganaderas o forestales, la operación utilizar será multiplicar el volumen general de ingresos por el índice de rendimiento neto correspondiente.

¿Cuál método es más adecuado para mi negocio?

Ahora bien, luego de ver qué se trata cada modalidad para que un autónomo realice su contribución, es propicio determinar si te conviene módulos o estimación directa.

Por lo tanto, presentamos algunos consejos útiles para que selecciones el método que más se acople a tus necesidades económicas:

  • Cuando eliges tributar por módulos debes estar consiente que no depende de los ingresos y gastos reales que tengas, sino que se basa en un estimado. En cambio, la estimación directa se ajusta a la realidad del negocio.
  • Cuando inicias un emprendimiento es normal que generes más gastos que ingresos durante tu primer año, así que lo recomendable es elegir la estimación directa. A medida que logres aumentar las ganancias, si lo deseas puedes cambiar a módulos.
  • En la estimación por módulos no podrás deducir casi que ningún gasto, lo cual es inverso en el directo que permite incluir aquellos que te puedan otorgar más ingresos.
  • La modalidad directa siempre será recomendada para las empresas con un local bastante amplio, lleno de empleados y de gastos elevados.
  • Cuando tus rendimientos objetivos sean inferiores a los reales es mejor optar por un régimen objetivo.

Para el empresario autónomo no es sencillo elegir entre módulos o estimación directa, puesto que son varios los puntos a evaluar. Sin embargo, todo dependerá del tipo de negocio que tengas y cómo plantees tu estrategia de crecimiento económico. Además, si eres nuevo en esto es idóneo indagar Cómo hacerse autónomo tras un despido ayudas para autónomos.

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